Días de tul

Días de tul

By octubre 15, 2020 No Comments

¡Me lanzo al mundo blog!  Qué mejor manera de hacerlo que hablando de bodas otoñales e inspirándome en un bosque mágico… ¡Exáctamente tal y como yo me casé!

Las bodas otoñales están llenas de romanticismo.

Muchas novias del 2020 han tenido que posponer fechas para casarse, y han pasado de tener una boda en verano, o primavera, a celebrarla en otoño. En ocasiones no es necesario hacer grandes cambios para adaptar la decoración y los elementos a la nueva estación, ya que para el menú el propio restaurante te dará nuevas propuestas de temporada, y a nivel decorativo, la naturaleza es la más mágica y exuberante decoradora: el cambio de la hoja es de los espectáculos más bonitos del año. Si te casas en un sitio con espacios al aire libre, esa preciosa escenografía acompañará la boda y la adornará, además de los decoradores florales, que siempre hacen que sus arreglos acompañen a la atmósfera que les rodea, llevando esa naturaleza a las mesas y a todos los rincones del enlace.

Sin embargo, siempre que una novia imagina su boda destaca muchos detalles que quiere que estén presentes en ella: detalles que hablen de su historia de amor, detalles que hagan cómplices a sus familiares y amigos en ese momento especial; pero pocas veces piensa en un hilo conductor, en una historia o un concepto que sirva de puerta para entrar en esa historia…

Si me pongo en el lugar de todas esas novias y me veo en pleno otoño con casi todo organizado para una boda en primavera, lo primero que pienso es “¿qué hacemos?”

Veamos, el otoño lo relacionamos a colores oscuros, profundos, con tonalidades elegantes, pero siempre desde un matiz un tanto lúgubre, granates, borgoñas, verdes, ocres, terracotas, colores que llevan sofisticación y sobriedad; sin embargo, también pueden utilizarse tonos llamativos y pasteles, y combinarlos para crear espacios más luminosos que aporten un toque de modernidad a una celebración formal.

Estas son mis tres propuestas clave:

Me encantan la combinación del tono mostaza con rosa empolvado, del azul medianoche con un tono naranja cobrizo, y del verde musgo intenso unido a un lila o malva muy suave. Si además unimos estos colores con un diseño bucólico y floral, el resultado solo puede ser espectacular.

En resumen, si ya tenías comprados los vestidos de las damas de honor en rosa empolvado, con solo añadir una chaquetica en color mostaza y una diadema del mismo tono para el pelo, ya le has dado un aire diferente y a la vez has podido aprovechar lo que ya tenías. Si la madre de la novia ya tenía encargado su vestido en un tono malva o lila, que es súper favorecedor en cualquier época del año, si le añade un tocado, zapatos, guantes y bolso en verde bosque tendrá un look fantástico, muy elegante y perfecto para una boda otoñal.

En el caso concreto de la novia, como soy diseñadora de tocados, el abanico de posibilidades es enorme: una corona floral realizada en porcelana fría con un toque dorado antiguo, con elementos naturales o puramente joya, unos pendientes largos que se asemejen a esas ramas mecidas por el viento y que pueden estar llenas de destellos, un precioso aplique para colocar en los puños del vestido a juego con el bouquet de novia, las posibilidades son infinitas. Todo depende mucho del estilo de cada mujer y del vestido y peinado que haya elegido para su gran día, pero siempre encontraremos el diseño perfecto para ella.

Este año me ha tocado adaptar algunos tocados por cambio de fechas, he añadido toques diferentes en zapatos para lograr esa estética completa y equilibrada que ofrecemos a cada clienta, he hecho dos tocados en vez de uno, para que la novia tenga una nueva imagen durante el banquete y la celebración, me ha tocado adaptar todo un vestido y hacerle un aplique a medida. Si una novia elige unos zapatos rosas, pero luego cambia su ramo a tonos verdes y granates, ponemos en sus zapatos un poquito de esos colores para que armonicen perfectamente. La verdad es que me ha gustado tanto la experiencia que pienso repetir.

Al final, una boda otoñal sigue siendo una boda preciosa, con otros puntos focales y con una esencia diferente. No es para nada una celebración oscura o falta de gracia, hace mucho tiempo que tenemos novias a lo largo de todo el año y no dejo de buscar nuevas ideas y propuestas, nuevos elementos y diseños, además de un sinfín de locuras que siempre resultan perfectas para la boda adecuada.

No queda nada para el próximo día de tul, ¡no me faltes!

Author Sigrid

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