Días de tul

Fiestas de Navidad, cuando la fantasía entra en casa.

By diciembre 11, 2020 diciembre 26th, 2020 No Comments

Llegó esa época tan bonita, tan dulce y tan de película.

La Navidad entra en casa y es como un cañón de confeti: todo se llena de fantasía, de amor, de magia, de luces de colores, de buenos deseos, y de esperanza y anhelo por un año mejor.

Siendo las fiestas familiares por excelencia, también es la ocasión perfecta, para una pedida de mano, o para dar la noticia de que habrá boda el año siguiente. Así, estos momentos se convierten en algo muy especial, incluso en un año tan convulso como este 2020 vamos a vivir unas navidades con mucha intensidad y con más significado si cabe que de lo que conlleva sentarte a la mesa con los que quieres, ver pelis de amor con un chocolate caliente, escuchar villancicos en el Spotify y tararearlos todo el día, tejer esa bufanda horrible para tu sobrino, o decorar, decorar y decorar como si vivieras en la Laponia.

Pero como siempre, tengo que mostrar un tocado muy especial, un tocado que me he reservado precisamente para estas fechas… Mi trabajo me lleva a crear tocados y coronas que tengan alma propia, y hoy vengo a sorprenderos con una tiara que está inspirada en el Hada de Algodón de Azúcar del ballet Cascanueces.

En estos últimos dos años he tenido muchas novias de invierno que han elegido casarse en los meses más fríos del año porque les encantaban estas fechas. Una boda con inspiración navideña es, por encima de todo, mágica, y en ella la fantasía, las tradiciones, los sueños y las celebraciones crean un cóctel delicioso. Pero volviendo al ballet, si tienes hijos, sobrinos o ahijados no dudes en llevarles a conocer este ballet, es una joya, como joya también es la tiara con la que he querido retratar esa historia.

Lo más importante es el brillo que irradia, cada detalle que te cuente sobre ella te hablará de Navidad: sus destellos son como pequeños copos de nieve que salpican toda la corona y que le aportan el efecto hielo, sin embargo, en lugar de lucir fría y rígida, al estar combinados con piedras naturales de cuarzo rosa, ese efecto queda equilibrado, con su color rosa cremoso y suave como la dulce y sabrosa buttercream de fresa, el efecto es sencillamente maravilloso. Además, utilicé cristales Swarovsky en tonos pink soda y silver light y tres broches clave para que la corona sea única: uno es un entramado de ramas en cristal y plata, y los otros dos, medialunas, los tres acompañados de pequeños rosetones y hojas metálicas. Al unir todos estos elementos se crea una armonía increíble que para mí representa fielmente el espíritu de la Navidad. Ese que empieza en la niñez y que sigue enamorando a grandes y pequeños toda la vida.

 

Vivamos siempre unas navidades inolvidables, con los que están, los que no pueden estar, pero están presentes en nuestro recuerdo, y los que vendrán. Soy una niña grande a la que se le ilumina la cara cuando escucha el vals de las nieves, que siempre ha soñado patinar sobre hielo y casarse en Navidad.

¡Feliz Navidad para todas!

Author Sigrid

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